Una vez más, he podido comprobar que el sexo masculino no tiene o maybe no usa jamás un espejo.Y claro, siempre es mejor echarle la culpa a la mujer.
Lo cierto es que después de salir con mi traumatólogo durante un año y medio ( se preguntarán cómo es que salgo con el señor doctor?...esa es una historia que ya me encargaré de relatar en su debido momento, por ahora dejaremos en claro que: es sumamente sexy, joven y sabe bien donde están mis dolores más profundos), terminé dándome cuenta de que es un goma.
Finalmente decidimos pasar lo nuestro del consultorio a la cama. Y como yo soy la flamante dueña de una inmobiliaria, él no pensó en la mejor excusa que decirle a su mujer que iríamos a ver un departamento para ellos.
Ahh sí sí, un detalle: ESTABA CASADO! Cosa que a mí no me molestaba para nada, si yo a él simplemente lo quería para hacer realidad una de mis mejores fantasías.
Pero bueno, después de un show con mi disfraz de mujer policía y un par de poses sumamente incómodas pero placenteras, terminamos la cuestión en sólo unos minutos. Luego nos despedimos y ambos partimos para nuestros domicilios.
Por ciertos motivos que la vida me regaló, me enteré que don DOC comentó a su concubina que el dpto no sería alquilado porque él buscaba un piso sin estrenar, con calefacción y chiquito. Y lo que yo le ofrecí fue un semipiso usado, frío y con un living comedor bastante amplio para su gusto.
Pensando detenidamente en sus palabras, pude darme cuenta rápidamente de que el doctorcito no entendió el hecho de que este departamento tan lindo y luminoso no podía estar sin estrenar. Salta a la vista fácilmente que el traumatólogo no supo cómo prender la calefacción y sorry my dear, pero es evidente que no tenés los suficientes muebles para llenar este piso!
Y bueno, todo terminó. Gracias igual por aquellas consultas médicas en donde hasta rompiste los breteles de mis remeras revisándome el tendón de Aquiles!
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