Quizás mi incredibilidad me lleva a pensar que simplemente diferimos en los tiempos…
Yo, íntima amiga de la ansiedad, y vos el mayor confidente de la paciencia…
Será que el tiempo es más sabio que cualquier persona, razonamiento o táctica?... Confío plenamente en ello, o tal vez, es simplemente mi chaleco salvavidas en esta tormenta.
Cuando la publicidad es buena, me resulta difícil no comprar el producto, y vos has sido el premio que siempre he querido alcanzar.
Uff de haber elegido a otro príncipe, seguramente la historia hubiera sido diferente.De ser así tendríamos el mismo idioma, los mismos sentimientos y el final de mi historia no sería el que cada día tengo. Pero me conformo con cada intento que doy para que el cuento elegido no termine catastróficamente, porque no elegí a otro príncipe, no me importó que no vengas a caballo, ni me salvaras del peor de los dragones. Bastó con que llegaras en el momento justo y me dieras el mejor de los besos.
Será entonces bien cierto que las casualidades no existen, y si las causalidades, porque yo estoy acá, sentada por vos, pensando en vos y escribiendo sobre vos.
Hoy busco establecer un balance en mí, ya que a lo largo de la vida aprendí que los extremos no son buenos y que tomarme las cosas muy en serio no me llevan a otra cosa que a pre - ocuparme. Así es, ocuparme de algo antes de tiempo!
Mi espalda ya siente el peso de esta mochila, cuyo cierre pide a gritos un cambio debido a su próxima explosión. Lo peor es que las cosas que la misma lleva a dentro se ven inundadas por expectativas banales que no me convencen de nada.
Espero que todo lo vivido me enseñe a cumplir con mis promesas y no a dejar sin pagar lo que debo, ya que no me gustaría otorgar títulos de acreedores a aquellos que esperan que yo satisfaga sus necesidades e intereses.
Mi problema es que no soy amiga de la intriga, por eso elijo las ansias antes que al tiempo!...Se que es un gran error dentro de mi diccionario mental de conceptos, pensamientos, sentimientos….Pero la palabra ¨ esperar ¨ no existe dentro del glosario de mi cabeza, y en un error de tipeo coloque en su lugar al ¨ impulso ¨, del cual soy víctima día a día.
Es así como hoy me hago cargo, tomo las responsabilidades de haber sido impulsiva un día, dos, un par de meses o un año. Pero debo admitirte que jamás me arrepentiría, eso sería defraudarme a mi misma y ese es otro de los términos que en mi diccionario no aparece.
Pienso que la situación, mi pérdida de control y la lejanía de tu persona me llevó a actuar como lo hice. ¿Cómo puedo retractarme? La respuesta a esa pregunta es lo que vos por medio de tu paciencia, me enseñas día a día, pero que yo no entiendo. Tal vez por mi ceguera transitoria al amor que siento o porque como ya confesé antes, de paciencia no entiendo nada.
Hoy puedo admitir que nunca me fue tan mal, perdí tanto . Y encima en este momento he dejado de reservar lo que siento. Antes nunca me había pasado, siempre fui de esas personas que sólo dejan salir a la luz sus sentimientos cuando la confianza se hace amiga de la relación.
Debido a mi polo positivo, es que aún tengo un margen dentro de mi que me confirma que quizás todavía no pierdo, y que simplemente es un ciclo lectivo que debo pasar para comprender que dentro de este picadito que jugamos juntos, mis caprichos e impulsos deben calmarse, aunque sea un poco.
Quiero sacar de todo esto solo aquello que me pueda enriquecer.
Solo por hoy, voy a dejar que mi persona se permita ser la
más tonta, ingenua e incrédula…ya mañana volveré a ser la misma de siempre y vos
volverás a estar al lado mío….Yo intentando que vos me elijas día a día como
solías hacerlo antes de mi instinto impulsivo…
Que nunca se extinguió.